Elisabeth Marrón

Escritora y feminista
 

Un 14 de octubre, en Barcelona, nació una niña silenciosa que escondía en su interior un baúl de ilusiones.

Fue creciendo, aprendiendo y trabajando, pero siempre sin hacer ruido. Creía que, si hablaba sin parar, se perdería un montón de detalles que serían de vital importancia para crecer, porque ella quería hacerlo, pero a su ritmo. Rodeada de animales, naturaleza, libros y música, fue avanzando por el camino de los años y forjando una personalidad fuerte y con muchos principios, que la llevaron a esforzarse al máximo.

Se enamoró pronto, pero en el momento que ella quiso hacerlo. Cuando sus ojos se posaron en aquella persona, ya no pudo mirar a nadie más de la misma forma. No fue sencillo, pero no pararon hasta lograr estar juntos. Hubo un inicio fallido, errores y malas decisiones, pero el sentimiento era más fuerte que todo lo demás. No paró hasta conseguir caminar por ese bulevar que, a medida que crecía, tenía escalones más altos, imposibles de subir solo con sus dos manos.

Dirigió su senda hacia las ciencias, consiguiendo antes de tiempo dedicarse a lo que más le gustaba: analista de laboratorio. A base de estudiar y trabajar por amor al arte, logró un buen puesto que le permitió enfocar su vida hacia otra dirección, una que jamás creería posible: la escritura.

De pequeña jamás se había atrevido a desarrollar sus historias, solo transcribía los cuentos infantiles y las historias de Roal Dahl, que le apasionaban. Llenaba las libretas con las historias de los demás, pensando que ella jamás sería capaz de desarrollar sus propias ideas, pero en el año 2012 algo cambió. Cansada por no encontrar historias que le apasionaran como las de su niñez, y una mente repleta de crítica social, feminismo y de ideas, inició su aventura en la escritura. Y, como había hecho desde que nació, se limitó a observar, aprender y experimentar. El resultado es una trilogía de corte romántico y erótico, una novelette erótica y otra de romance con toques de magia y de superación. Si en algo están de acuerdo los lectores es que su prosa tiene sello propio, y que son historias que te invitan a devorar las páginas.

El futuro, como a ella le gusta pensar, espera que esté repleto de nuevos retos y aprendizajes.